Reseña

En la ciudad de Cuenca, el mes Febrero de 1946  la Rvda. Madre Josefa  Iñiguez, Superiora de la Comunidad de Oblatas,  recibió varias cartas de un grupo de personalidades pasajeñas autodenominadas “Comité Pro educación de la niñez pasajeña”, en las que  solicitaban la creación de una institución educativa católica, en el cantón Pasaje y que fuera regentada por la comunidad de religiosas oblatas.  Con la autorización  respectiva,  este grupo se reúne con el Padre Dr. Octavio Rocha, párroco, en ese tiempo, del cantón Pasaje y en conjunción deciden  emprender acciones para la consecución  de ese fin.“Comité Pro educación de la niñez pasajeña”, en las que  solicitaban la creación de una institución educativa católica, en el cantón Pasaje y que fuera regentada por la comunidad de religiosas oblatas.  Con la autorización  respectiva,  este grupo se reúne con el Padre Dr. Octavio Rocha, párroco, en ese tiempo, del cantón Pasaje y en conjunción deciden  emprender acciones para la consecución  de ese fin.

La Directiva del citado comité quedó establecida de la siguiente manera:
Presidenta: Sra. María de León
Vicepresidenta: Sra. Carmen Vallejo de García
Secretaria: Sra. Carmen González de Oramas
Tesorero: Sr. José  Darío Mena

Gracias a las actividades emprendidas por este  representativo grupo de personalidades pasajeñas,  en el año 1945 se adquiere una casona, situada en las calles Ochoa León y Bolívar,  propiedad de los socios: Juan Lara y Salomón Daúl a un costo de 60.000 sucres, inmueble donde posteriormente funcionaría la escuela “Santísimos  Corazones”. Posteriormente gracias a las gestiones de una visionaria religiosa, Madre Delfina Gárate, se adquiere un terreno de considerables proporciones, situado en la vía a Machala, cuyo propietario era el  señor Segundo Noblecilla. En enero de 1963 se procede a la linderación de dicho terreno, asisten al acto: Madre Delfina Gárate, Rvdo. Padre Antonio Guerriero, señor Segundo Noblecilla  y los propietarios de un predio colindante, señores Apolinario, quienes colaboraron con la institución al donar una pequeña parte del terreno  para configurar su forma rectangular. En estos predios se levanta hoy el edificio de la Unidad Educativa Particular “JUAN XXIII”.

El 3 de mayo de 1963, en una magna sesión solemne y con el concurso de una nutrida delegación de público y personalidades del cantón y la provincia, en un  marco de fiesta y algarabía  se realiza  la bendición y colocación de la primera piedra para la edificación del colegio particular “Juan XXIII” regentado por las madres Oblatas. A dicho acto, entre  otras personalidades asistieron: el nuncio apostólico Mons. Efrén Forny; el presidente del comité de  padres de familia Sr. Francisco Ortiz, Monseñor Vicente Maya, padre Antonio Guerrero, Asistente General de la Comunidad de religiosas Oblatas del Ecuador, Rvda. Madre Superiora Gral. Delfina Gárate Espinoza.

Luego en un pergamino firmaron autoridades del cantón asistentes a este acto, los miembros del comité y algunos padres de familia, este documento se colocó en una botella que fue enterrada en los cimientos  sobre los cuales se edificaría el edificio, esperanza y porvenir de la niñez y juventud Orense.
Para la construcción del edificio se realizaron diferentes actividades, todas con éxito, lo que permitió reunir la cantidad de 789.000 sucres, cantidad insuficiente para llevar a cabo la construcción de un edificio   de la magnitud pensada,  ya que se aspiraba a que en el se eduquen unas dos mil estudiantes. Las obras de Dios son así, se comienzan de la nada y poco a poco se van concretando, los  esfuerzos  emprendidos  mancomunadamente por el comité pro-colegio, padres de familia y religiosas oblatas comenzaron a fructificar el  7 de Septiembre de 1970, fecha en la cual la reverenda madre TERESA AMOROSO Superiora De La Comunidad De Madres Oblatas termina la construcción del bloque de aulas en las cuales recibirían clases las alumnas de primero, segundo y tercero de ciclo básico.

Las obras de construcción continuaron con el transcurrir de los tiempos y contando siempre con el apoyo de los padres de familia, comunidad y los organismos de públicos y privados del cantón y la provincia. Es digno resaltar  el aporte de las personas que mentalizaron y apoyaron la edificación de nuestra institución, entre las cuales destacan los nombres de  ALEJANDRO CASTRO BENÍTEZ, primer benefactor de la institución en su calidad de PRESIDENTE DEL HONORABLE CONSEJO PROVINCIAL; Sra. YOLANDA VELASCO, ROSA MARIA BARRIGA VALLEJO, LUZ BARRIGA VALLEJO, GRIMALDA MENA VALLEJO, Y DOLORES BELDUMA, integrantes del comité encargado de recaudar fondos para la obra. Mención especial merecen las religiosas a quienes ha correspondido dirigir esta institución educativa, entre las que citamos a:  HNA TERESA AMOROSO, HNA. DELFINA GÁRATE, HNA. REBECA AMBROSSI, HNA. ALICIA LOZA MENESES, HNA. ZOILA VÁSQUEZ CALLE, HNA. ALBA ARIAS, HNA. CARMEN BERTHA ORDÓÑEZ, MADRE LUZ MARIA PATIÑO JARAMILLO, MADRE EVA DE JESÚS ESCANDÓN VANEGAS,   entre otras.  

Al iniciarse el periodo escolar Regimen  Costa correspondiente al año escolar 1968 - 1969 se autoriza por parte del Ministerio de Educación y Cultura la apertura del nuevo establecimiento de Educación Media que con el nombre de "JUAN XXIII" en homenaje a quien se conocia como el PAPA BUENO.- Angelo Giusepee Roncalli, inicio su labor en nuestra ciudad.
  

No hay comentarios.:

Publicar un comentario